Cómo organizar tu dinero desde cero

Cada mes, el dinero entra a tu bolsillo, pero no sabes exactamente cómo se distribuye. Lo que ganas te da para pagar las facturas, pero cuándo intentas poner orden, el caos se vuelve evidente.

Sabes que repercute a tu dinero pero no te ves capaz de ponerle solución. Es en este momento cuándo piensas: «no sirvo para el dinero«. Sin embargo, tu no eres el problema.

No «eres malo con el dinero». Se nos enseña a ganar y gastar, pero nadie nos cuenta cómo crear la estructura para sostenerlo. El problema que te está comiendo vivo no eres tu ni tu habilidad; es la falta de estructura.

En este artículo aprenderás a detectar en qué puntos falla tu estructura y cómo darle coherencia desde cero.

Por qué sientes que tus finanzas son un caos

Tienes la desagradable sensación de tener que hacer algo respecto al dinero, pero no sabes por donde empezar. Eres consciente que depende de ti, pero la incertidumbre te bloquea a la hora de dar el primer paso.

Si empatizas con la situación y te frustra, es porque puede que haya una pieza del rompecabezas que aún no conoces: estás intentando ahorrar antes de haber puesto orden.

Para mucha gente, «ahorrar» y «ordenar« es lo mismo, sin embargo son cosas totalmente distintas. Poner orden a tus finanzas es el paso previo a empezar a ahorrar. Por eso, cuándo te empeñas en ahorrar primero, te invade la sensación de caos.

La solución al problema no es privarte más para conseguir ahorrar un poco, sino dedicar ahora 20 minutos para poner en orden tus finanzas aún si nunca antes lo has hecho.

Haz visible el dinero

Lo más difícil a la hora de estructurar tus finanzas es superar la incomodidad de ver tu dinero en números reales.

Cuándo hablamos de hacer visible el dinero, nos sentimos incómodos porqué siempre hemos oído de familiares y amigos frases como: «no hace falta obsesionarse, lo importante es ir haciendo«.

Y es cierto, aunque no sea necesario obsesionarse, el dinero es algo muy importante como para no tener un cierto control.

Porque funciona hacer visible el dinero

A lo mejor estás de acuerdo con lo anterior, pero no acabas de entender la relación real que hay entre hacer visible el dinero y el caos financiero.

Cuándo empiezas a medir tu dinero con números reales, la incertidumbre desaparece y el caos que parecía imposible de resolver queda casi desaparecido.

Esto ocurre por un mecanismo primitivo de nuestro cerebro que tiene que ver con los límites. Si el cerebro no ve exactamente las cosas tal y como son, las interpreta según su propia visión.

Este choque de realidades acaba provocando tensión y caos en tu bolsillo, que es lo que está ocurriendo ahora mismo.

Cómo hacer visible el dinero

Si alguien te preguntase: «cuánto dinero tienes«, ¿sabrías darle una respuesta precisa? Si no sabes la respuesta exacta, la tensión seguirá ahí.

Hoy mismo, puedes empezar a hacer dos cosas para ver tu dinero de manera real:

La primera: saber exactamente el dinero que tienes: en efectivo, ahorrado, en todas las cuenta del banco e invertido. Apunta el número, incluidos los céntimos. Este es tu punto de partida.

La segunda: Apuntar lo que entra y lo que sale de tu bolsillo. De esta forma, tu cerebro será consciente en todo momento de los límites que tiene.

Clasifica tus gastos

Cuando oyes hablar de finanzas y aparecen los gastos, casi seguro se te ponen los pelos de punta. Hablar de gastos suele significar una cosa: otra vez el sermón que hay que gastar menos y así ahorrar. Sin embargo, aquí no vamos a replicar esta lección.

La gente cree que para ahorrar, hay que apretarse el cinturón y no gastar, pero no es así. Lo que hace que tantas personas piensen así es el caos a la hora de interpretar los gastos.

Entender que no todos los gastos son iguales es crucial para organizar tus finanzas de la mejor forma posible.

Porque funciona clasificar los gastos

Puede que te parezca que etiquetar gastos no sirve de nada más que para perder el tiempo, sin embargo, organizar requiere clasificar.

Clasificar los gastos es el paso previo previo para ahorrar sin privarte. Hay gastos principales que no puedes recortar, pero hay secundarios que sí. Por eso, enfocarte en los gastos equivocados da sensación de carencia.

A nivel psicológico, esto sucede porqué nuestro cerebro interpreta que recortamos gasto porqué hay escasez.

Esto pone a todo el sistema en alerta y dificulta la gestión del dinero, dando como resultado un enorme caos.

Cómo clasificar los gastos

Para empezar a clasificarlos, apunta todos los gastos que hayas tenido en un día y prueba de ordenarlos. Ten en cuenta que pueden pertenecer a 2 grupos:

Gastos fijos: Son gastos obligatorios, por ejemplo: los suministros, el alquiler de la vivienda, una financiación, un seguro… Un pago que será el mismo todos los meses.

Gastos variables: Son gastos que el precio depende de la cantidad, por ejemplo: la compra para la semana, la ropa, comer fuera, el transporte… Gastos que dependen de ti

Separa el dinero por funciones

Te esfuerzas por mantener el dinero en ordenado, que cada euro permanezca en su sitio. Sin embargo, en última instancia, toda la estructura que construyes parece hundirse a final de mes.

Esto no te pasa por incompetencia, ni tampoco falta de voluntad: ocurre por una falta de orden a la hora de construir la estructura.

El último elemento que mantiene caóticas tus finanzas es la falta de un sistema que les de coherencia. Y la coherencia es asignar a cada euro una función concreta.

Porque separar el dinero en grupos funciona

Igual que te sucede con los gastos, darle a cada euro una función puede parecerte exagerado. Y lo sería si no estuviésemos ordenando las finanzas.

Separar el dinero por funciones ayuda a tu mente a ver la estructura que quieres construir incluso antes de haber empezado. Es como transportar agua: primero se construye la infraestructura y luego se transporta el líquido.

Psicológicamente, ocurre así porque el cerebro improvisa ante lo que desconoce. Eso hace que ante una falta de funciones definidas, el cerebro se vea influido por su naturaleza.

Lo que acaba provocando desorden y movimientos aleatorios inconscientes de tu dinero.

Cómo separar el dinero por funciones

Separar el dinero según su función no es fácil si no conoces cómo hacerlo. Hay 3 grupos a los que tu dinero puede ir:

Fondo de emergencia: su función es ejercer de salvavidas antes imprevistos como un despido o un gasto grande. Puedes hacer aportaciones periódicas para hacerlo crecer.

Gastos corrientes: la función es simple: dinero para ser gastado en el día a día.

Inversión (si quieres hacerlo): Su función es destinar una parte a la inversión

Qué pasa cuándo haces esto

Cuándo te das cuenta que antes de ahorrar es necesario poner orden a tu dinero, tu cerebro entiende cuál es el primer paso que debe dar.

Ahora, la pregunta que queda por responder es: ¿Cómo combinas el orden con el ahorro sin romper nada? La clave es dar el primer paso con una buena explicación.