Ahorro vs. Ingresos: Qué trabajar primero según tu situación

Cuándo alguien empieza a poner orden a sus finanzas, siempre suele aparecer la misma duda: «¿Debo enfocarme en ahorrar o en ganar más dinero?

Es como el típico debate del huevo y la gallina con una diferencia: cuándo hablamos de dinero, el contexto importa más que la teoría.

En este artículo no te diré que es mejor hacer en general, sino qué tiene sentido trabajar primero según tu situación

Ahorro e ingresos no compiten

Ninguno es «mejor que el otro». Escoger primero uno depende de la situación en la que te encuentres. Lo acabarás tocando todo, pero hay un orden lógico por el cuál empezar.

Imagina que quieres construir un edificio, primero harás unos fundamentos sólidos para luego construir sobre ellos. El ahorro es la base sólida sobre la que construir los ingresos.

Cuándo tiene sentido ahorrar primero

El ahorro es orden, control y estabilidad, por lo tanto, tiene sentido enfocarse primero en él cuándo hay caos en tu cartera:

✔ Deudas pendientes de pagar

✔ Fugas de dinero que no detectas

✔ Ingresos bajos mal gestionados

✔ No sabes cuánto dinero tienes en total

Cuándo tiene aumentar primero los ingresos

Aumentar ingresos sirve para escalar, liberar presión y dar espacio al sistema de ahorro, por lo que viene cuándo ya tienes:

✔ El sistema de ahorro optimizado

✔ Ingresos controlados pero limitados

✔ Fondo de maniobra de 3 – 6 meses

El error más común

Recuperando la metáfora del edificio, empezar ganando más es construir tu casa sobre arena y barro: un desastre. Sin la sólida base del ahorro, tarde o temprano las paredes del edificio van a ceder, provocando una catástrofe.

Desmintiendo el mito 💡

Oigo a mucha gente decir: «cuándo tenga dinero empezaré a ahorrar», sin embargo, el ahorro es lo que permite ganar más dinero.

Sin disciplina para gestionar los ingresos, da igual que ganes 1.000€ o 10.000€ al mes, tu cuenta corriente no crecerá.

Como saber en qué punto estás

En este mini-test de autodiagnóstico no hay una respuesta correcta para las preguntas. Sé sincero contigo mismo para empezar a construir desde la base.

Autodiagnóstico del ahorro

Pregunta 1: ¿Sabes exactamente cuánto gastas cada mes?

Pregunta 2: ¿Tienes un mínimo ahorro separado cuándo cobras?

Pregunta 3: ¿Sientes control o tienes la sensación que el dinero «desaparece«?

Pregunta 4: ¿Si hoy dejases de ingresar, podrías aguantar tres meses?

Si dudas en alguna, el primer paso es trabajar los fundamentos. Aquí puedes ver qué métodos de ahorro hay y cuál encaja mejor contigo.

Autodiagnóstico de los ingresos

Pregunta 1: ¿Aunque te organices bien, tienes poco margen?

Pregunta 2: ¿Tu principal problema no es gastar, sino ingresar poco?

Pregunta 3: ¿Si ganases un 20% más, tu situación cambiaria notablemente?

Pregunta 4: ¿Si dejases de trabajar hoy, podrías aguantar 3 meses sin ingresos?

Si has respondido «» a casi todas las preguntas, ya tienes fundamentos sólidos sobre los que construir.

¿Puedes trabajar ambos a la vez?

Sí, puedes hacerlo, pero hay matices importantes. Hacerlo o no depende sobre todo del tiempo que tengas.

Cuándo tienes tiempo

Por ejemplo, si vives en casa de tus padres, trabajas y no tienes responsabilidades más allá de colaborar en el hogar, puedes trabajar en ambos a la vez. Tienes tiempo para dedicar sin estrés

Cuándo no tienes tiempo

Si trabajas, tienes tu familia y te encargas de la casa, no dispones de tanto tiempo para dedicar. La clave no es hacer un esfuerzo de unas semanas, lo ideal es poder mantenerlo en el tiempo

El orden correcto cambia

Para concluir, es importante tener en cuenta que cuándo hablamos de dinero, nada es correcto para siempre. Trabajar el ahorro no es perder el tiempo, es allanar el terreno para el futuro.

Si te faltan fundamentos sólidos, echa un vistazo al ahorro

Si ya tienes un sistema, pero te ves limitado, te toca ingresar más

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